No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



jueves, 11 de abril de 2013

Conejos.

Supongo que los conejos son más sabios porque no deshojan zanahorias, aunque no lo hacen por la simple razón de la ausencia de pétalos. Sin embargo descascaran zanahorias como una actividad obscena, con el poder de manejarlo.
Supongo: Zip, zip, zip (onomatopéticamente equivocado), y mientras pelan van presagiando lo que vendrá. Un conejo sabe lo que quiere cuando muerde la zanahoria.
Todo es obstinado y desagradable en la forma en que pelan zanahorias los conejos, como también de la manera que celebran la ausencia de pétalos, mientras las armas de sus ojos inexpresivos buscan dónde posarse. Uno no puede mirar a los ojos a un conejo, son los ojos del conejos los que te dejan mirarlos, los que te dirigen la vista.
Poco a poco, los conejos van a dominar al mundo, porque dominan las zanahorias, generando un mundo destinado al fracaso humano por la falta de herramientas de decisión, por la falta de pétalos. Un mundo donde las flores se cambien por zanahoria y los pétalos por cáscara. ¿Qué harán las mujeres gerentas, las mujeres presidente, las mujeres jefes? ¿Cómo tomarán sus decisiones? ¿Lo harán con la convicción de la estúpida igualdad? ¿O pelarán zanahorias con el gesto tonto de alguien que hace algo sin estar convencido? ¿Se inclinarán por los alcauciles y al llegar al corazón del mismo lo embeberán en vinagre y aceite y lo engullirán?
Mundo destinado al fracaso, aquel dónde conejos y damas no desnudan flores y como consuelo sostienen zanahorias, como forma de acercarse. Mundo donde matar a una mujer a golpes de pétalo es un delito, y no poesía. 
Publicar un comentario