No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



martes, 29 de abril de 2014

Correr.

Correr, pero correr perdiéndose. Si en definitiva, te estás mitiendo un poquito, si no sabés qué va a pasar, primero un pie se despega del piso y se eleva la rodilla, doblándose para endererarze al volver al piso. Impulsarse para dejarla atrás y repetir. La receta suena fácil. Lo que debería sorprendernos es no pensar en ella, repetir los pasos sin pensar demasiado. No importa qué pie va adelante, no importa que pie queda atrás. Pero la cabeza, coctelera de ideas, va solita, uniendo los hilitos perdidos, las imágenes sueltas, espiando en las puertas mal cerradas para crear. Crear, mi amigo, destruir, abstenecerse de todo eso que te brinda lo objetivo para tamizarlo y convertirlo en algo nuevo. Estrenarlo entre neuronas usadas, como si fuese una ironía. Y lo importante; mover las piernitas, primero una y luego la otra, elogiándola la relatividad. Lo que queda atrás vuelve adelante, como un metáfora, como la vida misma, reacomodándose. 
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