No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



martes, 30 de septiembre de 2008

babosas..........

Lo siento, a puro veneno, lo siento. Recorre las venas casi como una lagrima lenta, densa. Una lagrima babosa, que se arrastra. Esta ahí, corcoveando su cuerpo de lágrima. De gota alargada, que se escurre. Y a pura verdad se vuelve, veneno. Vuelve el veneno de las lágrimas, de las babosas que lloran. Vuelven, vuelan. Y lloran, por las venas.
¿Y la lluvia?, ¿Por qué es la lluvia? Por las babosas, para que caminen. Para que no se sequen y pierdan su única satisfacción de vivir, aunque sea una vida de babosa, aunque sea así: pegajosa.
¿Cuánto veneno que no veo, despide la lluvia cuando llora? ¿Será que la lluvia, copiosa e inmensa, es solo obra de babosas? De babosas aburridas, digo. No de aquellas, que seducidas y casi al borde de un colapso de risa, trepidan, sonríen y miran. Y abandonan. Dejan su cuerpo de babosa gris.
¡Nada más lindo! Nada, casi nada, que un abandono de babosa gris. Nada más lindo que darse cuenta que no todas las babosas son babosas. Hay babosas, babosas hermosas que no. No son tal cosa. Pero guarden el secreto.
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