No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



martes, 30 de septiembre de 2008

Esas caras apagadas que transpiran en el cono mas agudo del embudo. Son ellas las que despiertan las cosas mas extrañas, esa sensación de casi risa de algo que no es gracioso. Y aprietan los números y los dibujan, y me sorprenden. Veo, veo como se transforman las caras apagadas en caras aburridas. Sacan y ponen, y sus caras se transforman. Y son problemas, y son preocupaciones inmanejables. Dibujando a trazo ancho, sacando y poniendo.
Y lo descubro. Festejo la lluvia de laureles de dichoso aburrimiento. Y luego afirmo: es mi plasticidad de años cortos y la velocidad de mis conexiones interneunorales, aquellas que me esfuerzo por cortar. ¿O será porqué soy un caja de sorpresas hasta para mi mas conocido yo mismo?
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