No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



domingo, 27 de septiembre de 2009

Hay besos toscos, besos sin gracia, besos en cumplimiento del deber, besos a lengua seca, besos tristes, besos veloces, besos por aburrimiento, besos de humo, besos de borrachera, besos de trompa húmeda, besos primerizos, besos en cámara lenta.
Pondría un pasacalles en la casa de cada mujer que me malbeso, que me beso con desgano, que me beso para pasar en tiempo, que me beso sin pasión. Las maldigo. Les deseo una vida sin gracia, con un eterno sabor a nada.
Pero también, hay besos a lengua viva, besos con el cuerpo, besos de labios ricos. Besos que urgen de ganas, besos benditos. Brindo desbocado por todos ellos. Brindo por las mujeres que besan de noche como por última vez y de día como la primera.
Besar con algo más que la boca, con saliva de agua bendita. Besar con ganas de callar. Hacer de todo un preámbulo del beso: ver, mirar, escuchar, acariciar. Todo es una excusa.
Los brazos cortos, los espasmos linguales, la gloria entre dientes, la gracia de princesa pequeña, el humo entre las cortinas de las pupilas.
Besos despojados de erotismo, de calma mansa, de zapatillas pequeñas, de bronca entre los cachetes, de duda, de miedo, de espaldas curvadas.
En cierto punto, odio mis ganas de besarla, mis ganas de morderla, mis ganas de deleitarla como si fuese un helado cremoso, que se derrite de a poco.
Yo, en poco uso de mis facultades mentales, me he declarado, totalmente afectado por sus labios. Labios capaces de borrar las escrituras más sagradas. La palabra pecado empieza a tener otro sentido al ritmo de sus labios, entre tímidos y urgentes.
Y sòlo Dios sabe, que desastre me espera detrás de ellos……….
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