No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



domingo, 29 de agosto de 2010

Ensayo sobre la felicidad

"Todo en el universo, son matemáticas" Pitágoras.

Las matemáticas sirven para todo. Hay matemática en los pasos de los trenes, en las sinfonías conclusas de Mozart, en los razonamientos de Nash, en los caminos de los mayas, en las pirámides de Egipto, en las negociaciones burdas de empresarios panzones que dividen el planeta, en las cavilaciones de los economistas. En el comercio, en la astronomía, en la mecánica cuántica, en la física más elemental, en las ingenierías.
Cada hombrecito que necesite del razonamiento lógico, recurre a las matemáticas, de forma conciente o inconsciente. Cualquiera que relaciones números, figuras, variables, constantes, símbolos. Desde los Elementos de Euclides a la teoría de la Relatividad. Los miserables, los ricos, los jamaiquinos, los religiosos, los músicos, los conquistadores. Todo se puede analizar mediante las matemáticas.
¿Se podrá concluir en algo, sin destrozarse en la inmensidad de una sinapsis? Mientras los países se subastan, mientras se negocian el silencio y la palabra, mientras se trafican drogas, se mata el hambre y el sueño, el único camino convergente del ser humano se basa en la búsqueda de la felicidad. Algunos, viven de la búsqueda del poder. Los humanos, los más chiquitos, casi humanitos, vivimos de buscar la felicidad en cada paso. ¿Qué pasaría si intentara reducir la felicidad a una ecuación matemática? ¿Cuántas variables tendría? ¿Cómo analizaría cada una de ellas? El método científico nos enseña a ir modificando el valor de cada una en forma alternativa, dejando el resto fija.
Pero claro, por cual empezaría:
La paz interior
Un trabajo digno
El amor
La capacidad de crear
El éxito en los negocios
Hijos
Familia
Las borracheras, sucesivas y amistosas
Una esposa tetona
Un miembro cabezón y largo
Habilidad sexual
Seducción a cada paso
La paciencia
El dinero
El auto lujoso
La delicia de una mujer meciéndose en mi ombligo
La risa La capacidad de hacer reír
Pues no lo sé, ni tampoco estoy seguro si tienen ver con la felicidad. Todas estas, otras que no puedo nombrar, y algunas otras que simplemente están ligadas a sensaciones, forman parte de esa ecuación, compleja y simple.
Pues claro, si combino estos puntos que pude listar, podría generar un diagrama. Si la felicidad se definiese por dos variables, podría trazar dos ejes y trazar una línea, definiendo dos zonas: felicidad y no felicidad, y los puntos sobre la línea, definirían la frontera del estado de felicidad. Si fuese tres, claro, el mismo caso, un diagrama tridimensional. Con zonas de felicidad pura, felicidad a medias, y no felicidad. Podría seguir agregando todas las variables, pero debería analizarlas analíticamente, sin ningún tipo de gráfico de soporte. Así es la búsqueda de la felicidad, se puede medir en simples ecuaciones de dos variables o en complejas y retorcidas, de n variables, elevadas al cuadrado, dividiendo, exponenciales, logarítmicas. Sin lugar a dudas, deduzco que la función felicidad es dinámica. Las variables se reagrupan, segundo a segundo, experiencia tras experiencia. Para algunos, por momentos, tendrá sólo dos variables que dibujadas en una diagrama de dos ejes, tendrá forma de concha o pito. Para otros, será tanto compleja que no bastará con figuras espaciales donde halle estados de felicidad dependientes de tres variables sino que deberá extenderse más allá de las 3 dimensiones y configurar diagramas inimaginables.
Pues claro, así vivimos, tratando de agregar una y otra variable a esa función, en lugar de tratar de que sea una ecuación simple, de dos o tres variables. Pues entonces, mi conclusión es que para ser felices, ¡hay que simplificar! Hay que llevar nuestra función, a la mínima cantidad de variables. Pues así se mueve el mundo que avanza, así se manejan los negocios sustentables: Se debe llevar el conjunto de variables a un número manejable de variables, a fin de focalizar la acción sobre la que vale la pena.
Intuyo, que hacerte cargo de una de las variables de mi función felicidad sería la cobardía más dependiente de mi vida….
La felicidad debe tener que ver con el equilibrio, supongo.

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