No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



martes, 14 de agosto de 2012

Como si hablásemos de amor.


-Son notas pequeñas, delicadas-pensó.
Claro qué era así. Cartesiano por intuición, sin demasiadas explicaciones. Ordenar la cabeza, ordenarla de a pasos, para comprenderlo todo en su plenitud, y repasar lo comprendido hasta estar seguro de no haber dejado algo sin ver, sin analizar.
Le miró los ojos de cerezas oscuras, de bosques de sombras verdosas y marrones, de aguas calientes que sirven infusiones misteriosas y adictivas, y comprendió.
-Cada nota aparte de la su predecesora y su consiguiente carece de importancia. Cada nota se debe a su duración. - le dijo casí en voz baja.
Imaginó entonces, la sucesión perfecta, de negras, corcheas. Las pudo dibujar en su mente, en su pentagrama mental, pensando que ella también era música, era su música, la que dibujaba de a poco. Traducción simultanea.
Sonrió entonces, se sintió feliz, se sintió músico, pero ignoró que aquel pentagrama creado no era música aún. Sería música cuando alguien la ejecutase, silbándola bajo un árbol o con una orquesta en un teatro lujoso. Cuando esa representación pase del papel a cobrar vida gracias a las formas, al proceso de traducir las emociones.
Casi como si hablásemos de amor…
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