No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Para qué nos vamos a mentir en el amor?

Señorita 1    El amor es una mierda.
Señorita 2      ¿Cómo dice eso? (Reflexiona). Bueno, sí, es una mierda. ¿Para qué nos vamos a mentir en el amor?
Señorita 3      Parece el título de una novela pelotuda, o un poema insoportable; ¿Para qué nos vamos a mentir en el amor?
                     ¿Para qué?
                    ¿Para disfrazarnos de hojas tristes?
                    ¿Para jugar a los abanicos mientras la noria del tiempo nos sucumbe, nos maltrata con ires, y venires absurdos, mientras intenta que seamos tierra de la tierra que fuimos, y que irrenunciablemente seremos?
                     ¿Para conjurarnos un futuro incierto, donde la realidad se conmueve con el mismo reglamento que lo visual? ¡Por qué solo amamos lo que vemos! ¡Por qué solo somos lo que vemos! Lo que los ojos nos traducen en realidad.
                     ¿Para que nos vamos a mentir en el amor?
                     Si los resultados serían los mismos que ahora.
Una casa triste, una sonrisa caída, un domingo aburrido, un dolor en el pecho, y la angustia, bella y pálida dama que nos domina, nos silencia, a los dos.
Señorita 1      (Aplaude). Bello, bellísimo. ¿Es de usted?
Señorita 3      Sí...no sé, estaba mandando fruta....
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