No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



jueves, 3 de octubre de 2013

Palabra al viento.

Viento...
Ruido a viento
Tenés que aceptarlo.
Tenés que aceptarlo como es. 
Tal cual es.
Con sus defectos.
Con sus virtudes.
Imposible discutir con el viento.
Muy difícil, no te escucha.
Aparte el viento se lleva las palabras.
¿Dónde se las lleva?
Para allá, ¿ves?
Para allá…qué lejos…ni se escuchan desde acá.
Pero, ojo, ojito, prestá atención dónde el viento se lleva las palabras, 
mirá adónde, 
porque seguro que las tenés que volver a usar.
Volver a buscar esas palabras...
Al pedo tragarse las palabras.
Indigestión de consonantes.
Ni imaginar el ruido que hacen las tripas digiriendo las vocales…
Todo lo que se traga, termina en el inodoro…
Lógico, uno se caga en las palabras.
O lo que quiere decir es pura mierda.
Qué escatológico Licenciado.

Gracias Licenciado. 
Lo veo: un escopetazo de palabras de mierda en el inodoro.
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