No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



jueves, 19 de septiembre de 2013

Las palabras.

Escribir en castellanto, mezclar las palabras con mocos y lágrimas, limpiarlas con pañuelos babosos, usados y viejos. Empastarlas con recuerdos e imágenes descartables. Descartarlas con dolor y trampa; enterrarlas. ¡Pulirlas con pañuelos y llanto! Con obsesión psicológica, psicosomática, pensarlas, recorrerlas. Gastarlas, hasta dejarlas brillantes, casi sin uso. Envolverlas en celofán. Palabras nuevas, regaladas, recorridas a lágrima seca, revueltas en whisky. Escondidas en los cuadros de Goya, en las canciones de Jaques Brell, en las letras Gelman, en Gelman, en las metáforas de Cortázar, en Rayuela, en los celestes, en las pecas, en la Sonrisa. En todo; están ellas; las asesinas, las perras negras, las que siempre pierden…las palabras.
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