No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



lunes, 16 de junio de 2014

Capriccio.

Adrenalina amigos; eso. Estrenar las venas nuevas, pulsionar lo nuevo. Darle un nombre a las acciones sin saber qué puede pasar. Decidir sobre el carretel, sin tener demasiado tiempo para nada. Pensar es un capricho posmoderno. Antes todo era impulso. Salir a la caza, conseguir el alimento, guiarse por las estrellas. El instinto, todo empezaba y terminaba allí, en lo gutural, en la pulsión interna, visceral. Todo era emoción, nada racional.
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