No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



sábado, 25 de diciembre de 2010

Lo que no mata, ¿fortalece?


“Si puedes hacer un cúmulo de todos tus aciertos,
y arriesgarlos en una vuelta, a cara o cruz.
Y perder y comenzar otra vez desde el principio,
y jamás mencionar palabra alguna sobre tu pérdida.
Si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus fibras
a que sean suficientes aún mucho después de su ausencia;
y de este modo continuar cuando nada haya en ti,
excepto la voluntad que les diga: ¡Persistid!
Si puedes gastar el inexorable minuto
con el valor de sesenta
segundos de distancia recorrida, tuya es la Tierra y todo lo que en ella habita; y lo que es más importante: Serás un hombre, hijo mío”.
Si. (Rudyard Kipling).



Entre los caminitos que va sembrando la desilusión uno se termina encontrando con la desdicha de los premios consuelos. Que cuando se cierra una puerta, se abre un portón. JB en lugar de un Jack Daniels. Un beso suplantando un apretón de teta. Un bicicleta por una moto. Que la coca light tiene el mismo gusto que la común.
Estimados, el dolor se debe ir asimilando de poco. La derrota debe ocupar su maldito lugar en la historia de cada día. La resistencia se educa y se entrena. Como se domina el hígado con el paso de los años. Vaso a vaso.
Es como lo que hacia Rasputin. ¿Como que qué hacia Rasputin!??!?! Entre otras cosas, lo que hacia era tomar un poquito de veneno todos lo días para hacerse resistente. Cuestión que al man, lo quisieron asesinar, y lo llenaron de bebidas y comidas con una cantidad de cianuro capaz de envenenar a un batallón.
Le prepararon el banquete, y el chabon, se morfo todo, se chupo todo, y seguía ahí.....VIVO!!! Siguió bebiendo y morfando sin problemas……..hasta que el príncipe se canso, pelo un arma y le batió un tiro que le atravesó el corazón……(claro se murió, pensas… NOOOO), Rasputin se volvió a levantar, y lleno de furia agarro al príncipe y casi lo desarma a trompadas…….cuestión que el príncipe zafo……..y Rasputin se escapo del castillo por alguna puerta…….y se fue por los jardines llenos de nieve……..luego lo encontraron tirado, supuestamente muerto. Entonces le bajaron todo el cargador, lo ataron y lo tiraron por un agujero de un Rio casi congelado. Cuestión que cuando sacan el cadáver, y hacen la autopsia, se dan cuenta que el tipo murió ahogado y no por el cianuro o los tiros, y encima había signos de que había luchado por zafarse de las cuerdas. O sea, lo que no mata, fortalece….aunque tengo un conocido que se pego un tiro, no se murió y quedo en estado vegetativo……..y yo, la verdad, que no lo veo más fuerte, que se yo, son puntos de vista. Imposible saber quien es la regla, y quien la excepción.
Tal vez es asi, es mejor ir perdiendo todos los días un poquito en algo, para cuando tengamos que luchar por algo definitivamente importante, seamos como Rasputin. Peleemos. Mostrando los dientes, sabiendo sobre todo, lo que es perder. Nada más lindo que ganar cuando se tiene verdadera dimensión de lo que es perder.
Y eso de pelear la primera pelota del partido como la última es absurdo. La primera se pelea como la primera, y la última como la última. Cada cosa tiene su importancia.
Andando los melones del carro se van acomodando. Sin duda alguna, puede que nos toque la desesperación de la derrota repetitiva y sincronizada. Pues bien. No habrá mejor remedio, que la resistencia.
Publicar un comentario