No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



domingo, 27 de mayo de 2012

Los balcones.


Adorar los balcones. Adorarlos por el viento que sopla en nuestra cara. Se les ha escapado a los religiosos, a las constituyentes. No se ha leído acerca de ellos, nadie ha hecho canciones, refranes o poemas.
Adorarlos por su masa de cemento, madera y hierro. Adorarlos porque son el preludio del vacío. Un elogio al equilibrio. La paz en los balcones, los balcones de paz. Pararse. Tomarse un minuto.
Habrá un tiempo arriesgado, de todo o nada, donde abandonaremos los cordones, y el equilibrio será ahí, en los balcones, con el riesgo de una caída al vacío. Madurar tiene sus riesgos, linda. Esto se decirnos niños nos cae tan simpático que nos hace sonreír, pero es insostenible.
Hay balcones por todos lados en esta ciudad. Puntos panorámicos.  Vaya a saber usted, vaya comprender si formamos parte. Sonría, nunca sabe quién puede estar observándolo.
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