No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



domingo, 1 de mayo de 2011

Trapecista de cordón.

Este mundo es irrasible, colérico, subjetivo, evasivo, dominante, poco permisivo e insensible. Dominarlo, parece imposible. Adueñarse de los petálos que suelta el silencio o del silbido que truenan las hojas que caen no es para cualquiera. Formar parte del suelo, sin ser el suelo es sólo para los persistentes. Se necesita alguien que piense demasiado o que no piense nunca. ¿Hay alguien en este mundo que este dispuesto a hacer algo totalmente inútil para si, a fin de manifestar belleza?


A este mundo, lo que le falta es equilibrio, pero hay que ir paso a paso, pestañazo a pestañazo, mano a mano; primero lo primero. Si podemos hacer equilibrio en un cordón, siguiendo el ritmo de una murga meláncolica, tenemos la primera batalla a nuestro favor. El resto es insistir. El resto es obra y gracia de nuestra resiliencia y tenacidad.
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