No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Cuando termina la infancia?

¿Cuando termina la infancia? Debe ser un momento en el que dejas de pensar en cosas tontas, como que si estiras los brazos podes volar como superman, o dejas de sentir que los brazos de tu madre te pueden defender de todo. O cuando le das más valor al trabajo que al poder tirarte sobre un pasto verde y contar las hormigas.
Hace unas semanas murió Candela, un nena que secuestraron y termino apareciendo en un descampado. En un punto, murió en el mismo momento que la secuestraron. Porque la arrastraron a un juego de grandes, de delincuentes, de periodistas que inflan globos, de política, y de mentiras. ¿Cuántas veces la vendieron y la compraron antes de encontrarla? Pasa que a veces, pagan los inocentes, y eso es triste, triste, triste…los niños a sus juguetes.
Es lo que me da más tristeza, la interrupción de la infancia, la perdida de inocencia. ¿De qué forma se hubiese vuelto atrás? ¿De qué forma se hubiera seguido adelante?
La palabra justicia me es difícil de entender. ¿Qué justicia puedo encontrar luego del asesinato de alguien? Lo justo sería que no hubiese muerto. Todo lo que venga después, será un intento de ponerle equilibrio al mundo. ¿Qué justicia puede haber en la muerte de un asesino? Un asesino es un ladrón de vida, un ladrón de momentos, caerle con todo el peso de las palabras escritas termina dejándome una sensación de castigo, merecido o no, pero no de justicia. Me hace sentir raro la posibilidad de encontrar consuelo en el castigo de otros. Cuando el dolor ocupa un lugar demasiado agudo, no existe consuelo eficaz.
No importa el lugar que pueda ocupar el arrepentimiento, ni el perdón. Corren por un lado muy lejano.
La justicia no existe, en ningún lado de este mundo. Ni la salomónica, ni la de la propia mano. No existe justicia, ni la de los abogados ni en los juzgados. Existe el destino, y existen los hechos históricos, lo que ha pasado, y lo que mejor podemos hacer de ellos, es aprender. Ni siquiera el sol termina siendo justo. ¿O no has sentido que por más que lo intente, no alumbra a todos por igual? Por más que este ahí, para todos.
Conclusión: Vale la pena ser bueno. Tal vez, no te libres de llevar una cruz, pero creo que puede pesar mucho menos. Los malos no van ganando, sólo tienen mejores agentes de prensa. Si los invade la duda, prueben:
Salgan al sol, lean, obsérvense en los espejos de las damas, en las pecas de los niños, digan “buen día”, digan “buenas noches”, ríanse. La historia de este mundo, la escriben los buenos, no hay que dudar de eso. Pero en toda historia, hay capítulos tristes.
Ahora se porque tengo unos playmovil en mi auto, para que no duerma el niño, ese que es mío, el que me dice: Hey! Qué me tienes olvidado! Deja de hacer cosas aburridas y ponte a jugar un rato…y de a ratos le hago caso, y juego, a pesar de todo.

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