No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



domingo, 4 de septiembre de 2011

Los portadores de pecas VI

A la niña con nombre de flor.

Te miro de costado. Casi para poder adivinarte, más que verte. Cuento una, dos, tres. La cuarta se confunde. Esa, la que esta justo debajo de la línea del medio de tu frente. Todas esas, las de tu nariz, ¿cómo se hace para contarlas? Parecen una mancha, en forma de continente ¿Cuántas más habrá? ¿Mil? Dios sabe si me quedo corto. ¿Será la cantidad de pecas de tu cara igual a la altura de una pirámide egipcia en centímetros?

Las pecas te alunan la cara, la alunan tanto que no me sorprendería, sentir un eclipse de peca en la mañana.

Vale, no soy bueno para los inventarios. Hay quienes se desarman por un lunar encima de los labios, pues a mi, me parece lindo una cara poblada de pecas. No se, llamenlo conciencia gremial, o como les plazca. Sólo déjenme contemplarlas.


Me encanta que seas así, carne y pecas.
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