No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



lunes, 24 de octubre de 2011

Invocación del sueño X - Un "coso" para grabar los sueños.

“Descobri que minha arma
é o que a memoria guarda”
Milton Nacimiento.

Me desperté, entrelazado en las sabanas.
Estuve durmiendo mal, desde hace unos días. Entiendo, por puro empirisismo, que son esas circunstancias las que me llevan a poder tener algo de conciencia en un sueño y sobretodo, poder recordarlo.

Me desperté riéndome. Había sucedido, en el sueño, algo muy gracioso, un chiste, casi como un paso de comedia teatral o televisiva.
Debía tener tres o cuatro horas de sueño, y por culpa de eso, un dolor de cabeza terrible, por lo que me volví a dormir.
Con dos horas más de descanso, me volví a despertar, ahora sí, con la cabeza un poco más aliviada. Me quedé mirando el techo y me acuerdo del sueño. Trato. No puedo. Me acuerdo de haber soñado, me acuerdo de haberme despertado riéndo, es más, estoy casi seguro que eso fue lo que me despertó, las ganas de reírme. Los sueños pueden ser muy poderosos, ¿por qué no pude reírme en sueños? Hago memoria. Recuerdo alguna vez, haber soñado con algún beso, alguna comida y algún olor (¡no en el mismo sueño! ¡por supuesto!) sin haberme despertado.  Decididamente, debe haber sido un chiste muy bueno. Me siento un poco irresponsable por haber dejado morir ese chiste, no son tiempos para andar sepultando cosas que nos den risa.
En adición a lo anterior, recibí un comentario (1) en uno de los post de invocación del sueño. Un señorita contaba que una vez, soñó (valga la redundancia) que inventaba un dispositivo para capturar las imágenes de los sueños.
Pero este mundo, vanagloria otros tipos de inventos. No puedo dejar de sentirme raro cuando alguien habla de la “obra” de Steve Jobs (2). Siempre pensé que el uso de la palabra “obra” estaba reservada a los artistas, o los albañiles. No reniego de la tecnología, pero me la he pasado escuchando que nos mejora la vida y el trabajo, y sin embargo, a más tecnología, más horas por día trabajamos y menos tiempo le dedicamos a las cosas lindas de la vida. Hasta el gerente con menos rasgos de humanidad que conocí, una vez me dijo que la verdadera vida, comenzaba luego del trabajo.
Me aconsejó releer “La Invención de Morel” de Bioy Casares y volver a ver “No te mueras sin decirme a donde vas” de Eliseo Subiela. No tengo muchas esperanzas, pero tal vez, con eso y sumado a los años en la facultad de ingeniería, se me ocurra algo. No sé exactamente como sería, pero necesitamos un “coso” para grabar los sueños. Supongo que tendría el tamaño de un televisor de esos antiguos. Por lo menos hasta que lo mejoren y lo hagan tan chico que lo puedan adosar a un teléfono celular.
Por lo pronto, dormir con una hoja y un lápiz en la mesa de luz, parece una buena idea.

PD: Que lindas las noches cuando son una duermenovela.



(1) ¡Gracias Valeria!
(2) Para mí, los mejores aportes de Steve Jobs a este mundo, han sido las charlas motivadoras que dio en la Universidad.
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