No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



jueves, 7 de julio de 2011

Efi ciencia

"Al que tiene se le dará y tendrá más
y hasta le sobrará; pero al que no tiene,
hasta lo poco que tiene se le quitará".
Mateo 13.12
Yo voy a decirles que es lo que nos hizo así. ¡La eficiencia!

Un día hubo un idiota, que miró, que analizó la cadena de valor de las cosas.
Vean:
La vaca da leche. Los tamberos tienen vacas, las empresas lácteas le compran la leche a los tamberos. Las empresas lácteas la reparten a los puntos de venta.
Los tamberos, tienen chacareros, que ordeñan a las vacas.
Las empresas contratan camioneros para ir a buscar la leche. Y a su vez, tienen una gran planta donde procesan la leche, con mano de obra directa, indirecta, y personal de staff. Ingenieros, contadores, vendedores, compradores y administrativos. Para llevar la leche procesada a los mercados, contratan a otros camioneros.
Los mercados tienen a sus dueños, trabajando, recibiendo la leche, pero a su vez, tienen empleados para ayudarles.
Todos, viven felices, todos ganan la plata necesaria. Todos tienen su casa, y en algunos casos su autito. Pueden sostener una familia. Algunos están acomodados y otros se acomodan a los golpes.
Porque el mundo está organizado así. Todos ganan. Los que no estudiaron, son chacareros, o empleados del mercado, o incluso camioneros. Todos ganan bien o correctamente. Tal vez para que puedan volver al otro día al trabajo. Los que pudieron estudiar están un poco mejor acomodados.
El dueño del tambo, gana bien, lo mismo que él del mercado y arriba de todos, el dueño de la empresa que vive muy bien.
Un día, se juntan un grupo de usureros, piensan y ejecutan: concentremos todas las ventas en un gran local y paguemos a los proveedores a largo plazo. Así se inaugura un supermercado. Los analistas, analizan y dicen: vendamos la leche un 1% más barato para atraer compras, al fin y al cabo, aumentaremos el volumen y el resultado será el mismo
El dueño del mercado debe bajarle un 1,5% para poder competir. Esa baja, lo hace un tanto más por ciento mas pobre, lo mismo que a sus empleados.
El supermercado, quiere maximizar sus ganancias, se sienta con una gran empresa de logística y la contrata, a un 5% más barata que al camionero. El camionero, no puede competir, cobra al día y más caro.
Sigue analizando y le pide a la empresa láctea, debido al gran volumen de compra, realizar una productividad en sus precios, del 5%, pagando a 120 días.
La empresa láctea, ahorcada, acepta. Necesita de los bancos para poder financiar los 120 días de diferido del pago. Y termina entregando un tanto por ciento de lo que factura a fin de poder cobrar a menor plazo, es decir vende sus cheques; a bancos, financieras o en el mercado negro.
El dueño de la empresa láctea, ya no está tan contento, porque lo que le pide a un analista, eficiencia y eficacia en sus procesos, que mejore sus costos.
La empresa láctea contrata a la empresa logística, y le pide a los tamberos que le baje un 6% el precio de la leche. A su vez, le baja el sueldo a sus empleados, a todos, la mano de obra directa, la indirecta, ingenieros, contadores, compradores, etc…
Para aumentar su eficiencia, contrata a una consultora, que le indica generar un directorio con representantes de cada área.
Este directorio arma un presupuesto anual con resultados y objetivos.
Al aumentar su estructura y tener que pagar la consultora, necesita más eficiencia en sus costos, para empezar aumenta su precio a los mercados más chicos.
El dueño del mercado, debe bajar sus márgenes para poder soportar la suba del precio. O podría aumentar el precio final de la leche, pero eso bajaría su volumen de venta. El resultado es parecido, por lo tanto, el dueño gana menos y los empleados también.
El director de compras de la empresa láctea, quiere cambiar el mercedes, por lo tanto, va a visitar al tambero y le pide que baje otro tanto el precio de leche. Y al día siguiente es felicitado por todo el directorio.
El tambero baja el precio de la leche, por lo tanto gana menos, él y el chacarero.
El supermercado sube el precio de la leche, dado que los mercados venden la leche bastante más cara que ellos. Aumentando sus márgenes. Esa misma plata la utiliza para financiar otras empresas generando nuevas entradas.
El sindicato de camioneros, se queja, porque ya no puede comprar leche, por lo tanto pide un aumento. La empresa de logística le sube los sueldos y aumentan el costo del traslado de la leche.
El supermercado y el mercado suben un poco el precio de leche para poder mantener el margen.
A su vez, el nuevo director de finanzas del supermercado quiere tener un bono de 8 sueldos, por lo que le exige al director de compras que compre la leche más barata. Por lo tanto, le pide a su analista que le diga cuanto sale traer la leche desde Uruguay.
La empresa láctea, le baja el precio, dado que traer la leche desde Uruguay es más barata.
A su vez, el dueño de la empresa láctea, va al gobierno para hacer lobby y decir que como puede ser que la leche traída desde Uruguay salga más barata.
El gobierno crea una sección de la aduana para investigar el caso, y para fondearlo decide aumentar los impuestos. Impuestos que deben pagar todos, pero sólo el supermercado puede trasladarlo a su costo, el resto lo absorbe de su propio margen.
El gobierno decide subir los derechos de importación de la leche. Como en Uruguay también hay otro supermercado que pide productividades en sus precios, las empresas lácteas bajan sus precios y termina otra vez, saliendo lo mismo.
Los contadores hacen cuentas…y ya no les alcanza para mucho la plata. Los más ambiciosos, empiezan a tratar de trepar los más alto en la empresa láctea, para acceder a puestos gerenciales y ganar bonos de 3 sueldos.
Los otros, se desmotivan. Y para hacer el trabajo que hacia un contador, ahora se necesitan dos. El director del área ajusta su presupuesto, y logra por el antiguo sueldo de un contador, tener dos.
El Director de Recursos Humanos piensa: “Excelente, justo ahora que se modernizo la producción y se necesita menos mano de obra directa, podemos equilibrar tomando mano de obra profesional”.
Así funciona esta parte del mundo, como un juego de ajedrez entre Dios y el Diablo, sostenido por palitos, emparchado por todos lados, como un espiral de Arquímedes anudada a nuestro cuello. Así la eficiencia nos va haciendo cada vez más desgraciados. A todos los que somos el fiambre del sanguche*.
No tengo certezas, pero Mafalda se debe haber pegado un corchazo una tarde triste de domingo… ¿o se juntará con Susanita para hablar de cuanto le subió la cuota del colegio privado? Podría ser, al fin y al cabo, todos tenemos derecho a aburguesarnos.
En cambio, habrá otros que la idea de tener una casa con pileta, un auto, la camioneta, una esposa con las tetas pagadas por la obra social, ya no les cierra, ya no les alcanza.
Desconfiemos, cuando nos hablen de eficiencia, desconfiemos. Cuando se aprieta un sanguche*, el fiambre tiende a salirse**.
-----------------------------------
 *Sándwich argentinizado.
**Cuando estaba en la escuela secundaria, cambio la concesión del comedor, y el sanguche* paso de 1 peso a 50 centavos. Claro, el nuevo tenía unas fetas de salame delgadísimas, casi como para que uno se sintiera un caníbal.
Publicar un comentario