No deseo ser realista, pretendo escribir música pero con palabras, porque los recuerdos suceden con música. Tengo trucos en el bolsillo y cosas bajo la manga, pero no quisiera ser un prestidigitador común. Pese a todo, no he podido determinar, si quiero mostrarles la verdad con la apariencia de la ilusión, o por el contrario, la ilusión con la apariencia de la verdad.....las palabras me preceden, me sobrepasan. Tengo que tener cuidado: sino las cosas se dirán sin que yo las haya dicho. Así como un tapiz está hecho de tantos hilos que no puedo resignarme a seguir solo uno....mi enredo surge porque una historia está hecha de miles de historias....



domingo, 3 de julio de 2011

Inauguración del miedo XI

Te venden un seguro de vida, aterrorizándote de lo que puede pasarle a tus hijos si morís.

Te venden un seguro de pensión, aterrorizándote de lo que puede pasarte en el futuro si no ahorras.

Te venden un seguro de reembolso contra el cajero, aterrorizándote de lo que puede pasarte al sacar plata de un cajero.

Te venden un servicio de seguridad, poniéndote un garita con un gordo que se la va a pasar entre dormitando y mirando lo que hacen los vecinos de la cuadra. Y el mismo miedo de lo que pueda pasarle a tu casa si no aportas, lo que te lleva a pagar.

Te venden un celular, para que te puedas conectar todo el día con todos, porque puedas avisar si te paso algo.

Te venden una casa en un barrio privado para estar a salvo, con un muro alto, tres guardias en la puerta y una laguna artificial.

Para ser un buen vendedor, hay que tener rasgos psicópatas. Ellos están entrenados para venderte, pese a todo, tienen un manual de respuestas. Ellos te venden, te venden con el miedo, con el tuyo.
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